Estudiante de Unillanos fortalece la Investigación en Biopolímeros, durante estancia científica en México
Delfin Osorio Donoso, estudiante de Ingeniería de Procesos de la Universidad de los Llanos, realizó una estancia científica en el CIATEJ, en México, para avanzar en la obtención de biopolímeros a partir del copoazú.
Por: Germán Alejandro Peñaranda Rugelis

Con el firme propósito de avanzar en la transformación de residuos agrícolas en materiales sostenibles, Delfín Osorio Donoso, estudiante de quinto semestre del programa de Ingeniería de Procesos e integrante del Semillero de Investigación en Materiales, Ambiente y Energía (SIMAE) de la Universidad de los Llanos, ejecutó una destacada estancia científica en el Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco (CIATEJ), subsede Mérida, ubicada en Yucatán, México.

La experiencia internacional, desarrollada entre el 1 y el 26 de junio de 2026, fue posible tras resultar beneficiario de la convocatoria “Movilidad académica estudiantil saliente nacional e internacional de corta estancia 2026-1”, contando con un estímulo económico equivalente a tres salarios mínimos legales mensuales vigentes (SMLMV), otorgado por la Oficina de Internacionalización y Relaciones Interinstitucionales (OIRI) de Unillanos.
Este respaldo institucional permitió darle continuidad y proyección al proyecto enfocado en la evaluación del aprovechamiento de la cáscara y la semilla del copoazú (Theobroma grandiflorum) para la obtención de biopolímeros.
Antes de su viaje al país azteca, el estudiante adelantó una rigurosa fase experimental en los laboratorios de Unillanos, centrada en la extracción y el aislamiento de almidón nativo a partir de este fruto amazónico. La correcta obtención y estandarización de estos materiales en la Institución fue determinante para garantizar la viabilidad y reproducibilidad de los análisis de alta complejidad desarrollados posteriormente en el CIATEJ.
Durante su permanencia en la subsede de Mérida, Osorio Donoso se integró activamente al equipo de trabajo del centro de investigación mexicano, donde recibió inducción sobre los protocolos de bioseguridad y gestión de reactivos antes de proceder con la caracterización reológica de almidones nativos y modificados. A través del uso de reómetros modulares, el estudiante realizó ensayos de barridos de frecuencia, flujo y rampas de temperatura para evaluar el comportamiento viscoelástico de los geles formados.
Este proceso de cooperación científica contó con la asesoría directa del doctor Manuel Octavio Ramírez Sucre, docente e investigador del CIATEJ, así como con la orientación en Unillanos de la profesora María Helena García Rosero, directora del Semillero SIMAE, en un esfuerzo articulado que vinculó al grupo de investigación Quimera.
Más allá del fortalecimiento técnico en el manejo de tecnología especializada, esta experiencia representó un hito de gran valor en el desarrollo personal y la formación integral del futuro ingeniero Unillanista.
“Esta movilidad significó una experiencia muy importante, no solo por ser la primera vez que salía del país, sino por la oportunidad de salir de mi entorno académico habitual, conocer de primera mano cómo se desarrolla la investigación en otro contexto y comprender que investigar no consiste únicamente en realizar un procedimiento y obtener un resultado, sino en aprender a hacer preguntas, interpretar cómo se comportan los materiales bajo diferentes condiciones y estar dispuesto a modificar una idea inicial cuando los datos muestran algo diferente”, afirmó Osorio Donoso.
Esta experiencia no sólo consolida el desarrollo del proyecto sobre el aprovechamiento del copoazú, sino que deja en el estudiante una motivación renovada para continuar en la ruta científica y aplicar estos conocimientos de vuelta en la región.
